El Gran Salón Ferretero de Colombia (del 5 al 7 de noviembre en Bogotá) es una de la mejores puertas de entrada para los fabricantes europeos que quieren acceder al gran mercado latinoamericano. Ana María Jiménez, gerente de Proyectos y Ventas de Koelnmesse SAS y portavoz de El Gran Salón Ferretero (EGSF), explica en esta entrevista por qué el evento ferial debería figurar en un lugar preferente de los operadores del Viejo Continente.
El sector ferretero cuenta en Colombia con más de 40.000 establecimientos. Es un mercado amplio, atomizado y con una fuerte presencia de empresas pequeñas y medianas.

—¿Por qué es importante este evento de ferretería para los fabricantes europeos?
—El Gran Salón Ferretero, International Hardware Fair Colombia, representa una puerta de entrada estratégica para los fabricantes europeos que buscan desarrollar o fortalecer su presencia en Colombia y Latinoamérica. La feria reúne en un mismo espacio a compradores profesionales, distribuidores, importadores, mayoristas, cadenas de “retail” y ferreterías, permitiendo a las marcas internacionales conocer de primera mano las necesidades del mercado y establecer contactos comerciales con potenciales socios locales. Esta internacionalización se ha visto en la última versión de feria que contó con más de 26 países visitantes, lo que evidencia que la feria es un “hub” de negocios para las empresas internacionales.
—En su opinión, ¿qué tiene en común el comprador europeo y el latinoamericano?
—El comprador colombiano y latinoamericano busca productos diferenciados por calidad, innovación, eficiencia, tecnología y especialización, atributos que, tradicionalmente, están asociados a buena parte de la oferta europea. A esto se suma una economía abierta al comercio internacional y una importante demanda de productos manufacturados. En junio de 2026, las manufacturas representaron el 74,5% del valor total de las importaciones colombianas.
—¿Qué diferencia EGSF de otras ferias del mismo sector?
—Uno de sus principales diferenciales es que es una feria B2B, es decir, completamente profesional, con un enfoque directo en la cadena ferretera y de herramientas. No se trata únicamente de una exhibición de producto. La feria está diseñada para generar conexiones entre oferta y demanda, reuniendo perfiles que van desde propietarios de ferreterías hasta distribuidores, mayoristas, compradores de “retail” y responsables de compras y mantenimiento. Otro elemento diferenciador es que complementa la exposición comercial con herramientas orientadas a generar negocio y conocimiento: Rueda de Negocios, Academia Ferretera, demostraciones de producto con el Laboratorio ferretero, Tienda Ferretera y Noche del Expositor, entre otras actividades.
—Además cuentan con el respaldo de un referente muy experimentado como es la feria de Colonia…
—Sí. El Gran Salón Ferretero forma parte del universo internacional de International Hardware Fair, impulsado por Eisenwarenmesse, lo que fortalece su conexión con la industria ferretera global. Ninguna otra feria del sector en la región cuenta con el respaldo de un portafolio internacional, además de la feria líder a nivel global para la industria. La edición anterior reunió a más de 8.100 visitantes, más de 240 expositores, más de 300 marcas y profesionales procedentes de 26 países, con cerca de un 36% de participación internacional.
«Para los fabricantes europeos, esto representa la posibilidad no solo de desarrollar el mercado colombiano, sino también de utilizarlo como punto de partida para identificar distribuidores, establecer alianzas comerciales y ampliar progresivamente su presencia regional».
—¿Qué objetivos tiene EGSF en esta edición de 2026?
—El objetivo no es únicamente atraer volumen de visitantes, sino concentrar durante tres días a actores relevantes del mercado y facilitar un entorno en el que las empresas puedan presentar soluciones, desarrollar relaciones comerciales y comprender mejor la evolución del canal ferretero colombiano. La feria permite, por tanto, no solamente exhibir producto, sino también validar el mercado, identificar distribuidores, entender los canales de comercialización y generar oportunidades reales de negocio en Colombia y mercados de la región.
—¿Cómo es el mercado de ferretería en Colombia y qué grado de influencia tiene en el resto de Sudamérica?
—Colombia cuenta con un mercado ferretero amplio, atomizado y con una fuerte presencia de empresas pequeñas y medianas. Históricamente se ha estimado la existencia de cerca de 40.000 establecimientos vinculados al canal ferretero, lo que evidencia la capilaridad de este sector y la importancia que mantiene la ferretería tradicional como canal de distribución en el país. Una de sus principales fortalezas es, precisamente, la coexistencia de diferentes modelos de negocio: ferreterías tradicionales, distribuidores especializados, mayoristas, grandes superficies, cadenas de mejoramiento del hogar y nuevos formatos minoristas. Esto genera múltiples vías de entrada para fabricantes internacionales y una demanda muy diversa, desde herramientas y productos de consumo masivo hasta soluciones técnicas y especializadas.
—En definitiva, ¿cuál es el mensaje para los operadores europeos?
—Colombia puede funcionar como una plataforma estratégica de entrada y expansión hacia otros mercados de la región Andina, Centroamérica y el Caribe. Para los fabricantes europeos, esto representa la posibilidad no solo de desarrollar el mercado colombiano, sino también de utilizarlo como punto de partida para identificar distribuidores, establecer alianzas comerciales y ampliar progresivamente su presencia regional. En este contexto, El Gran Salón Ferretero permite concentrar en un mismo espacio a actores clave de estos diferentes canales, facilitando el conocimiento del mercado, la generación de contactos y el desarrollo de oportunidades de negocio con una visión regional.
Iberferr impresa septiembre también incluye esta entrevista.




