El año 2012 comienza fuerte para Cecofersa. La central de la ardilla crea un banco, una financiera para proteger las operaciones comerciales de sus asociados. La iniciativa se llama Delcredit España, S.A. y representa un salto adelante en la distribución, que nunca antes había contado con una garantía de pagos y anticipos similar en nuestro país. Rafael Martín Alfonso, un hombre de «la casa» que también entiende de ferrocarriles y telecomunicaciones, recibe el encargo de consolidar el proyecto. Se constituye con un capital inicial de cuatro millones de euros desembolsados en un 71% por la central europea E/D/E y un 29% por Cecofersa.
Esto es lo que decía en una entrevista que publicó Iberferr en febrero de 2012.




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