Para un sector que se nutre del hierro, del aluminio, de los metales, de todo lo que se mueve en torno a la construcción, lo que ocurra en el Estrecho de Ormuz es decisivo. Porque si Irán es capaz de cerrarlo e impedir el paso de las mercancías, la ferretería española tendrá un problema puesto que habrá escasez de suministro. Los barcos que lo cruzan no sólo transportan el 20% de petróleo mundial, sino también productos básicos como aluminio, derivados del metal, fertilizantes y materias primas.
Es lo que vino a advertir José Manuel García Margallo en su conferencia del congreso de ferretería y bricolaje de Aecoc, donde trazó un panorama geopolítico y económico basado en datos y hechos, que finalmente resumió de esta forma: «Vivimos en un mundo de tres depredadores que se entienden entre ellos. Estados Unidos, China y Rusia. De momento, el que más gana de los tres es Rusia». Evidentemente, al margen del trío, pierden todos los demás.
El exministro y Master of Law por la Harvard Law School, recalcó que nadie sabe cuánto va a durar la guerra de Irán y que en tanto se mantenga la incógnita, lo que vale para hoy no sirve, seguramente, para mañana. «El problema es bélico, pero también es cierto que a España le afecta un poco menos que a otros países», reconoció. A continuación, ilustró el contexto actual con unas palabras del papa Francisco ante la curia romana en 2019: «No estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época».
Pese a la geopolítica, durante el coloquio con el presidente del comité de ferretería de Aecoc, Jaime Mendoza, García Margallo trató de enfocar en todo momento su discurso hacia el mundo de la ferretería y se refirió a una noticia positiva para el sector. «Tenemos el problema de la vivienda. Hay que construir miles de viviendas y hay que hacerlo lo más rápido posible. Para ustedes, que se relacionan con la construcción, es una buena noticia».
El exministro ha señalado que la situación actual presenta paralelismos con crisis del pasado relacionadas con la energía, aunque los factores que influyen hoy en la economía global se han multiplicado. Entre ellos ha mencionado los cambios demográficos, la evolución de la globalización y el peso creciente de las tensiones geopolíticas.
Antes de recibir los aplausos de los 300 asistentes, García Margallo cerró su intervención a lo grande: «He venido, pero soy consciente de que no les he aclarado nada».







