
La asociación de fabricantes Afeb (160 empresas) dio esta tarde un repaso a las perspectivas de presente y futuro de la ferretería y el bricolaje en su foro de invierno, donde puso de manifiesto los problemas que aquejan al sector y otros difíciles de describir en un contexto cambiante, acuciado por la geopolítica y la economía. Distintas voces que participaron en las conferencias coincidieron en indicar las dificultades que viven los productores para tomar decisiones porque lo que vale para hoy, mañana puede ser totalmente diferente. Las guerras, los aranceles, los precios del crudo, las materias primas y la energía lo condicionan todo ahora mismo como consecuencia de la guerra de Irán.
«Que levanten la mano quienes creen que la guerra de Irán se acabará en menos de un mes», pidió el tesorero de la entidad, Carlos del Piñal, a los 224 asistentes que llenaron una sala de Kinépolis en la Ciudad de la Imagen (Madrid). Sólo unos cuantos lo hicieron, lo que sirvió para rubricar que, en efecto, nadie está seguro de casi nada sobre la contienda, excepto que está provocando una subida muy elevada de los precios de los carburantes, el gas y la electricidad (y por ende, de todo lo demás).
Las dificultades para retener talento, la inestabilidad salarial, las altas cifras de absentismo laboral (un 4,7% en España frente al 3% de la UE) y la rotación interna de personal (un 5% de media), son los cuatro grandes problemas que registra el sector. Pero hay otros como el exceso de regulación, especialmente la de los envases, que también afecta al comercio de ferretería y que asfixia la capacidad de innovación de las empresas, tal y como se puso de manifiesto en el foro.
Pese a todo, la ferretería y el bricolaje encaran el año con optimismo. Ocho de cada diez fabricantes reconocen que crecen (el 80%) y un porcentaje aún superior (el 90%) está convencido de que también lo hará el año que viene. Las ventas mejoran trimestre a trimestre con especial fuerza en el canal especializado y profesional, aunque hay un descenso importante en las exportaciones (seis de cada diez fabricantes no exportan). También decrece el e-commerce.

La inteligencia artificial y las dudas sobre si es sostenible
La sobrerregulación europea resta competitividad y asfixia la innovación, pero también afecta al desarrollo de la IA. Casi nueve de cada diez empresas (el 88%) ya la usa de forma regular, pero sólo un 5% es capaz de sacarle algún tipo de rentabilidad. Lo hacen las grandes empresas que la aplican en los procesos y en la atención al cliente, pero casi todas las demás deberán esperar para conseguirlo, según puso de manifiesto el emprendedor, tecnólogo, y apasionado por la IA Rafa Tamames.
«El momento de crear proyectos con IA es ahora. Más adelante lo hará todo el mundo y su valor ya no será el mismo», aseguró el experto. Su conferencia motivó un par de preguntas sobre la «sostenibilidad» de la inteligencia artificial y su también dudosa rentabilidad a corto plazo. ¿Es sostenible la IA?, preguntó un asistente. Rafa Tamames se mostró convencido de que sólo es cuestión de tiempo que lo sea. Y en cuanto a su rentabilidad, aseguró que «los grandes modelos de datos la harán rentable».
Otros conferenciantes como el propio Carlos del Piñal recogieron frases que merecen ser tenidas en cuenta. «Cada empresa tiene su voz y todas las voces de nuestras empresas forman la voz del sector» (no es totalmente literal). «Los fabricantes formamos la asociación que mueve el mercado».
Un mesa de debate con expertos empresarios del sector, cerró el evento y dejó otro titular para la posteridad. «Somos un sector de hierro, somos fuertes», palabras de Juan Carlos Vázquez, presidente de Agrefema y gerente de Ferretería Marcavel. Y dos recetas para sobrellevar la situación actual, que, en realidad, son sólo una: transparencia y hablar.
La asociación también entregó los “Premios AFEB Compromiso”, que en esta primera edición recayeron en Rolser, Rei y V33.











